Centrarse en mejorar otros aspectos de tu salud en lugar de tu peso corporal o apariencia física puede ayudarte a alcanzar tus metas de pérdida de peso.

Un estudio que incluyó a 301 mujeres descubrió que aquellas que se sentían motivadas para perder peso, ya fuera para reducir su riesgo de enfermedad o para mejorar su salud en general, y menos motivadas por razones de apariencia personal, lograron una pérdida de peso significativa después de 30 meses.

Conoce más: ¿Cómo elegir una dieta adecuada para perder peso?

De manera alternativa, las mujeres que se sentían más motivadas para perder peso con la finalidad de mejorar su apariencia, habían ganado peso a los 30 meses.

Esto no significa que no puedas motivarte pensando en la mejoría de tu apariencia. Más bien, el estudio sugiere que tu apariencia y el deseo de ser aceptada por los demás no deberían ser los únicos, ni siquiera los principales, motivadores para alcanzar un peso corporal saludable.

Estar motivada por factores como mejorar la calidad de la dieta, la resistencia y los niveles de energía, así como reducir el riesgo de enfermedades, puede ayudar a mejorar el éxito a largo plazo en tu proceso de pérdida de peso.

 

Fuente: Healthline