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La neutropenia se refiere a tener niveles de neutrófilos en la sangre por debajo de lo normal, así lo indica la Clínica Cleveland, en Estados Unidos.

Un neutrófilo es un tipo de glóbulo blanco que se produce principalmente en la médula ósea. Los glóbulos blancos en general, y los neutrófilos en particular, son importantes para el control de infecciones en el cuerpo.

Clasificación

La neutropenia se puede clasificar en leve, moderada o grave, de acuerdo con la cantidad de neutrófilos en una muestra de sangre. Según muchos estándares, el límite más bajo aceptable para los adultos es de aproximadamente 1,500 neutrófilos por microlitro de sangre (algunos fijan el límite en 1,800 por microlitro). El rango numérico de neutrófilos en la neutropenia leve es de 1,000-1,500; en la neutropenia moderada de 500-1,000; y el recuento en neutropenia grave es inferior a 500.

La afección también se puede clasificar como aguda (temporal o de corta duración) o crónica (de larga duración), congénita (una afección con la que se nace) o adquirida (una afección que ocurre durante cierto período de tiempo).

Causas

La neutropenia ocurre por una de estas razones:

  • Los neutrófilos se agotan o destruyen más rápido de lo que se producen.
  • La médula ósea no produce suficientes neutrófilos.

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Hay muchos factores que entran dentro de ambas categorías. De esta forma, la neutropenia puede ser causada por:

  • Infecciones, como hepatitis, tuberculosis, sepsis o enfermedad de Lyme
  • Medicamentos, incluida la quimioterapia. La quimioterapia es una de las causas más comunes de neutropenia.
  • Cáncer y otros trastornos de la sangre y/o la médula ósea.
  • Deficiencias en vitaminas o minerales, como vitamina B12, ácido fólico o cobre.
  • Enfermedades autoinmunes, incluidas la enfermedad de Crohn, el lupus y la artritis reumatoide.

Síntomas

La neutropenia, especialmente en su forma leve, puede no presentar síntomas, pero si se manifiestan, estos pueden incluir:

  • Fiebre
  • Llagas
  • Hinchazón
  • Infecciones repetidas

RECUERDA: Si eres propenso a la neutropenia debido a las causas antes citadas o has mostrado alguno o varios de estos síntomas, acude a la brevedad con un médico, pues deberá hacerte análisis para confirmar o descartar el diagnóstico de la condición y, de esa forma, brindarte el tratamiento que sea más adecuado para ti.

 

Vía: Cleveland Clinic