Las madres primerizas suelen preocuparse por los problemas de sueño nocturno que presentan los bebés. Si bien es normal que los pequeños lloren y no duerman por la noche, existe una etapa en la que esto se vuelve más recurrente: la segunda mitad del primer año de vida.

A decir de especialistas, es completamente natural y tiene como origen la ansiedad por separación. En este sentido, compartir la habitación resulta una medida recomendable para mantener al menor cerca, sin olvidar que facilita la alimentación y el consuelo por las noches.

Esto no significa que el bebé deba dormir en la misma cama. La Academia de Pediatría (AAP, por sus siglas en inglés) recomienda dormir en la misma habitación sin compartir la cama hasta el primer cumpleaños o después de los 6 meses, cuando el riesgo de SIDS (síndrome de muerte súbita del lactante) ha disminuido.

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Recomendaciones

Existen algunos trucos para disminuir la cantidad de veces que el bebé despierta por las noches. Toma nota.

  1. Establece una rutina cuando llegue la hora de dormir. Las actividades calmantes pueden ayudar a relajar a tu bebé. Un baño caliente seguido de historias —o canto— marcará el final del día.
  2. Coloca al bebé en la cuna mientras está somnoliento pero despierto. Si comienza a llorar, aléjate por unos minutos.
  3. Si el llanto continúa, vuelve y tranquilízalo por un momento —sin levantarlo—. Esto puede suceder varias veces hasta que descubra que el llanto no está obteniendo resultados.
  4. Si el pequeño sigue llorando, dile algunas palabras de amor desde la puerta del dormitorio. Procura alargar el tiempo entre estas apariciones personales hasta que, por fin, quede dormido.
  5. Habla con el pediatra si tienes dudas sobre el sueño de tu bebé. Tal vez pienses que es difícil responder a las necesidades del pequeño, pero con el equilibrio adecuado de preocupación y constancia podrás lograrlo.

 

Vía: Kids Health