El pie plano es una afección común, principalmente en bebés y niños pequeños. Sin embargo, es un mal que puede desarrollarse en adultos, a causa del envejecimiento, lesiones o una enfermedad que dañe los tendones. Lamentablemente, cuando no se trata de forma oportuna, puede ocasionar desgaste articular, según María del Carmen García Ruiz, ortopedista y traumatóloga.

Síntomas

  • Ausencia o deformidad del arco de la planta del pie.
  • Irregularidades en los movimientos de impulsión o amortiguamiento.
  • Pies arqueados o cansados después de estar de pie o realizar deportes.

Tan sólo en México, entre 15 y 20% de la población padece pie plano. Ante ello, es conveniente establecer un diagnóstico oportuno a partir de los dos años de edad.

Tratamiento

Debido a que existen diferentes tipos de pie plano, el tratamiento puede variar. Un especialista en ortopedia puede recomendar desde ejercicios, uso de analgésicos y antinflamatorios, hasta una intervención quirúrgica. Es posible obtener resultados permanentes, por lo que es importante asistir a revisión ortopédica si hay problemas al caminar, de acuerdo con García Ruiz.

Considera que los pies de tu hijo crecerán y se desarrollarán normalmente, es decir, no hay riesgo de malformación si utilizan zapatos especiales, plantillas, taloneras ortopédicas o cuñas. De igual forma, el menor puede caminar descalzo, correr o saltar sin empeorar la condición.

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A decir de los expertos, los niños mayores, así como los adultos que padezcan pie plano —sin dolor o molestias para caminar—, no necesitan tratamiento posterior.

Si detectas cualquier problema al caminar en alguno de los miembros de tu familia, llévalo inmediatamente con un ortopedista para pedir su opinión médica. Considera que pueden existir complicaciones, como deformidad en los huesos, infección, pérdida de movimiento del tobillo y dolor persistente.

 

Vía: Notimex/ Medline Plus