¿Cómo influyen mis emociones al elegir qué y cuánto comer?

 

La comida y nuestras emociones.

Nuestras emociones nos llevan a comer sin tener hambre y esto impide que bajemos de peso. Desde que nacemos, la comida llena muchas de nuestras emociones, no sólo sirve para nutrirnos.

 

Analiza qué significa para ti la comida.

La comida tiene un significado emocional diferente para cada persona. Por ejemplo,

 

  • Seguridad
  • Tranquilidad
  • Socialización
  • Afecto
  • Consuelo
  • Sofisticación
  • Generosidad
  • Control
  • Identidad
  • Arraigo a tierras lejanas

 

 

 

El bajar de peso, una misión posible

 

A veces no comemos por hambre, sino que lo hacemos para llenar un hueco emocional o afectivo. Es por eso que dejar de comer lo acostumbrado puede parecer una “misión imposible”.

Modificar la forma en que comemos ofrece muchos beneficios; ayuda a tener más seguridad y autoestima, así como a controlar tu metabolismo y disminuir de esta manera los efectos de diferentes enfermedades.

 

Tip

Sigue estos tres pasos para controlar tus emociones, lo que comes y tu peso.

 

  • 1. Registra todo lo que comes y la forma en que lo haces. Utiliza para ello el formato de apoyo imprimible
  • 2. Cobra conciencia: los registros te ayudarán a descubrir por qué y cómo es que comes
  • 3. Elabora un plan y empieza a modificar tus hábitos. Pronto te darás cuenta que es muy fácil dejar de sabotearte y bajar de peso

 

Formato de apoyo imprimible en PDF

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¿Cómo influyen mis emociones al momento de comer?

 

Tú registro diario puede ser de mucho apoyo.

 

El objetivo de este registro es ayudar a modificar los hábitos que llevan a comer de más y que impiden bajar de peso, así como animar a la reflexión para buscar soluciones personales.

 

Registra los horarios en que comes. Esto te ayudará a no comer fuera de los 5 tiempos de comida cada día, y a hacerlo siempre a la misma hora.

 

Analiza el tiempo que tardas en comer. Si es muy breve (menos de 30 minutos), intenta que sea mayor: mastica despacio y disfruta tus alimentos.

 

Registra todo lo que comes (alimento o colación). Esto te ayudará a ser consciente de lo que estás comiendo y en qué cantidades.

 

Procura comer siempre en casa. Si no te es posible, busca sitios donde ofrezcan alimentos saludables y variados.

 

Identifica si te concentras en lo que comes. En ocasiones se come impulsivamente al leer o al ver televisión.

Analiza tus sentimientos antes de comer.  Esto te permitirá identificar si realmente comes por hambre, o si lo haces por enojo, depresión, cansancio, angustia  o cualquier otra emoción que te impida bajar de peso.

 

Cuando experimentes sentimientos que te llevan a comer impulsivamente, trata de distraerte con alguna actividad que no sea comer y que permita modificar esos sentimientos.

 

Pronto notarás resultados increíbles en tu báscula y te darás cuenta de que bajar de peso sí es una “misión posible”.

 

 

 

¿Qué emociones me impiden bajar de peso?

 

Identifica qué emociones te hacen comer de más.

 

  • – Como sólo cuando tengo hambre
  • – Hay alimentos que frecuentemente se me antojan
  • – Cuando estoy deprimido, recurro a la comida
  • – Cuando me da sueño, en vez de comer, duermo
  • – Cuando estoy estresado, suelo comer