¿Sabías que hacer caminatas cortas en la naturaleza puede fortalecer los lazos familiares y mejorar nuestra condición física? Así lo sugiere una investigación reciente concretada en Estados Unidos.

Y ahora que se acercan las fiestas de fin de año, las reuniones familiares son el escenario perfecto para llevar a cabo esos paseos.

«Investigaciones pasadas muestran que en la naturaleza se restaura la atención de los individuos, pero queríamos saber qué significaba eso para las relaciones familiares. En nuestro modelo teórico, planteamos el caso de que cuando la atención de un individuo se restaura, son menos irritables, tienen más autocontrol y son capaces de retomar las señales sociales más fácilmente. Debido a todas esas dinámicas, creemos que deberían llevarse mejor con otros miembros de la familia», comentó Dina Izenstark, ex investigadora de la Universidad de Illinois y autora del estudio.

El trabajo incluyó a 27 grupos de madres e hijas, estas últimas de entre 10 y 12 años de edad, que fueron evaluadas después de tomar caminatas de 20 minutos juntas en la naturaleza y en un centro comercial. La caminata en la naturaleza impulsó las interacciones positivas entre las madres y las hijas, ayudándolas a llevarse mejor.

La caminata en la naturaleza también restauró la atención.

«Sabemos que tanto las madres como las hijas experimentan fatiga mental o atencional. Esto es común, especialmente después de un día completo de concentración en el trabajo o en la escuela», añadió Izenstark, quien actualmente es profesora asistente en la Universidad Estatal de San José.

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La experta subrayó que cuando pensamos en nuestros entornos cotidianos, no sólo estamos en el trabajo, sino también en el teléfono celular que está sonando constantemente y en los correos electrónicos que recibimos. Con todos estos estímulos en nuestros entornos cotidianos, nuestra atención falla más de lo que nos damos cuenta.

«En la naturaleza, puedes relajarte y restaurar tu atención, lo cual es necesario para ayudarte a concentrarte mejor. Le ayuda a tu memoria de trabajo», destacó Izenstark.

El estudio fue publicado en la revista Children, Youth and Environments, y aunque solamente incluyó a madres e hijas, los hallazgos pueden aplicarse a las familias en general, dijeron los investigadores.

«En primer lugar, espero que aliente a los miembros de una familia a encontrar maneras de salir juntos, y no sentirse intimidados, pensando: ‘Oh, tengo que salir una hora o hacer un gran viaje'», mencionó la experta.

Izenstark concluyó que al hacer una caminata de 20 minutos por tu vecindario antes o después de comer o cenar, o encontrar espacios de tiempo para salir de la rutina, escaparse y volver a conectar, no sólo beneficiarás a tu familia en ese momento en particular, sino también después de haber concretado la actividad, tanto física como mentalmente.

Así que ya no lo dudes, a caminar con tu familia por el parque o áreas verdes, el bosque o la montaña, ¡la elección es tuya!

 

Vía: Health Day News