Cada vez hay más evidencia que apunta a una relación entre la función inmunitaria, la microbiota intestinal (la comunidad de bacterias que viven en todo el tracto digestivo) y diversas enfermedades, incluida la enfermedad inflamatoria intestinal (EII). Las personas con EII tienen un sistema inmunitario que reacciona de forma exagerada a sus propias bacterias intestinales, lo que provoca inflamación crónica.

Un estudio reciente evaluó a 48 personas con EII que presentaban niveles bajos de vitamina D. Los participantes recibieron suplementos semanales de vitamina D durante 12 semanas. Se analizaron muestras de sangre y heces recogidas antes y después del tratamiento para comprender las interacciones entre las respuestas inmunitarias y la microbiota intestinal.

Usar suplementos con vitamina D se asoció con una menor actividad de la enfermedad y niveles más bajos de marcadores inflamatorios. Esto favoreció un cambio en el sistema inmunitario hacia un estado más tranquilo y protector, con un aumento de anticuerpos beneficiosos que toleran las bacterias intestinales y una reducción de los de tipo inflamatorio. Asimismo, favoreció el crecimiento de bacterias intestinales beneficiosas.

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En otras palabras, la vitamina D ayudó al sistema inmunitario a reconocer las bacterias intestinales beneficiosas como seguras, y no como amenazas que desencadenan una reacción.

Los resultados son alentadores, pero el trabajo presentó algunas limitaciones. Fue un estudio pequeño y no aleatorizado, y los autores no están seguros de cuál es la dosis óptima de suplementos con vitamina D para esta población. Se requiere más investigación antes de que cambie la práctica clínica en el tratamiento de la EII, pero sí resalta la importancia de tener niveles adecuados de vitamina D.

 

Fuente: Very Well Health