Tienes un examen importante, varios trabajos pendientes y poco tiempo para terminar todo. Conforme se acerca la fecha, comienzas a sentir el estómago revuelto, comes más rápido de lo habitual o notas una molestia que antes no tenías. No es raro que una etapa de tensión o el estrés escolar también se reflejen en el aparato digestivo.

El estrés también puede sentirse en el abdomen

El cerebro y el sistema digestivo están estrechamente relacionados. Por eso, las emociones y el estrés pueden influir en la manera en que funciona el aparato digestivo y hacer más evidentes algunas molestias.

Estas son cinco señales que pueden aparecer durante períodos de estrés:

  • Dolor o molestia abdominal. Puedes sentir presión, cólicos o incomodidad en el abdomen.
  • Inflamación y gases. La tensión puede acompañarse de una sensación de abdomen lleno o distendido.
  • Cambios en las evacuaciones. Algunas personas presentan diarrea, estreñimiento o cambios en la frecuencia habitual.
  • Náuseas o falta de apetito. El estrés puede hacer que comer resulte poco atractivo o provocar sensación de malestar.
  • Acidez o indigestión. Las preocupaciones pueden coincidir con cambios en los horarios de comida o con comer rápidamente, lo que puede favorecer el malestar.

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Tus hábitos también pueden influir

Cuando tienes muchas tareas, es fácil saltarte una comida, comer frente a la computadora o recurrir con frecuencia a bebidas con cafeína. Dormir poco también puede hacer que el cuerpo tolere peor una etapa de estrés.

Por eso, además de buscar maneras de manejar las preocupaciones, intenta conservar horarios de comida razonables, descansar y hacer pausas durante el estudio. Caminar unos minutos, respirar con calma o desconectarte un momento de las actividades también puede ayudarte a reducir la tensión.

No atribuyas todo al estrés

Aunque el estrés puede relacionarse con molestias digestivas, no significa que sea siempre la causa. Si el dolor persiste, empeora o interfiere con tus actividades, es importante consultar a un profesional de la salud.

Busca atención especialmente si aparecen señales como vómitos persistentes, pérdida de peso sin explicación o dolor intenso.

 

Fuente: MedlinePlus