La manzanilla se ha utilizado tradicionalmente como infusión para aliviar algunas molestias digestivas. Por eso, es común escuchar que una taza de té de manzanilla puede ayudar cuando aparecen inflamación abdominal, gases o malestar intestinal.

Sin embargo, cuando hablamos de colitis es importante hacer una distinción. Este término puede utilizarse para describir diferentes problemas digestivos y no todas las molestias intestinales tienen la misma causa.

¿Puede realmente ayudar?

La manzanilla contiene compuestos que han sido estudiados por sus posibles efectos sobre la inflamación y el sistema digestivo. Aun así, la evidencia científica disponible no permite afirmar que la infusión de manzanilla cure la colitis.

Algunas personas pueden sentir alivio de molestias digestivas leves al consumirla como bebida caliente, pero esto no significa que trate la enfermedad que está provocando los síntomas.

Una taza puede ser parte del cuidado

Si la toleras bien, puedes consumir la manzanilla como una bebida sin azúcar dentro de una alimentación equilibrada. También puede ser una alternativa a bebidas con cafeína cuando buscas algo caliente y ligero.

Pero si tienes dolor abdominal frecuente, diarrea persistente, sangre en las evacuaciones, fiebre o pérdida de peso sin explicación, no conviene intentar controlar los síntomas únicamente con infusiones.

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También existen precauciones

Aunque la manzanilla suele ser segura en cantidades habituales de té, algunas personas pueden presentar reacciones alérgicas. El riesgo puede ser mayor si existe alergia a plantas de la familia de las margaritas, como ambrosía, crisantemos o caléndulas.

Además, quienes toman medicamentos de manera regular deben consultar si tienen dudas sobre posibles interacciones.

La manzanilla puede ser una bebida agradable y quizá ayude a algunas personas con molestias digestivas leves, pero no sustituye el diagnóstico ni el tratamiento de una enfermedad intestinal.

Si los síntomas son frecuentes o intensos, identificar la causa es mucho más importante que buscar un remedio casero.

 

Fuente: National Center for Complementary and Integrative Health