La ciclosporiasis es una infección intestinal causada por el parásito Cyclospora cayetanensis. Aunque puede afectar a personas de cualquier edad, los niños son especialmente vulnerables porque la diarrea y la pérdida de líquidos pueden provocar deshidratación con mayor rapidez.
La infección se adquiere al consumir agua o alimentos contaminados, sobre todo frutas y verduras frescas que no fueron lavadas o desinfectadas adecuadamente. No suele transmitirse directamente de una persona a otra, ya que el parásito necesita permanecer un tiempo en el ambiente antes de volverse infectante.
Conoce más: ¿Qué es la ciclosporosis y cómo se puede prevenir?
¿Qué síntomas puede causar?
Los síntomas suelen aparecer alrededor de una semana después de ingerir el parásito, aunque este periodo puede variar. Algunos niños presentan molestias leves, mientras que otros desarrollan cuadros más intensos o prolongados.
Entre los síntomas más frecuentes se encuentran:
- Diarrea acuosa, que puede aparecer y desaparecer durante varios días o semanas.
- Dolor o cólicos abdominales.
- Náuseas y, en ocasiones, vómito.
- Pérdida del apetito.
- Cansancio o debilidad.
- Distensión abdominal y aumento de gases.
- Pérdida de peso si la enfermedad se prolonga.
En los niños pequeños también es importante vigilar signos de deshidratación, como boca seca, llanto con pocas lágrimas, ojos hundidos, disminución de la orina o somnolencia inusual.
¿Cómo se trata?
El tratamiento debe ser indicado por un profesional de la salud. Generalmente incluye un antibiótico específico para eliminar el parásito, además de medidas para prevenir o corregir la deshidratación.
Durante la recuperación es fundamental ofrecer suficientes líquidos y continuar la alimentación de acuerdo con las recomendaciones médicas. Si el niño presenta diarrea intensa, fiebre persistente, sangre en las evacuaciones o signos de deshidratación, debe recibir atención médica de inmediato.
No es recomendable administrar antibióticos o medicamentos antidiarreicos por cuenta propia, ya que no todos son adecuados para este tipo de infección.
La mayoría de los niños se recupera por completo cuando recibe un diagnóstico oportuno, el tratamiento adecuado y una buena hidratación.
Ante una diarrea que dura varios días, reaparece después de mejorar o se acompaña de signos de deshidratación, es importante acudir al médico para identificar la causa e iniciar el manejo correspondiente.
Fuente: Healthychildren.org







