Estamos en la temporada del año que se caracteriza por el calor, y donde acostumbramos vestir bermudas, shorts o pantalones cortos. Lo cual está bien, siempre y cuando lo hagamos lejos de la hierba. De lo contrario, podríamos regresar a casa con unas desagradables visitas: las garrapatas.

Estos incómodos bichos suponen no solo una amenaza para nuestras queridas mascotas, también para nosotros mismos. Sus picaduras pueden desencadenar algunos síntomas molestos y, en el peor de los casos, una infección.

“Desde ahora hasta el próximo invierno, lo que debería hacer cuando salga -especialmente si va a dar un paseo con su mascota o a caminar por algún lugar donde haya algo de vegetación-, es llevar pantalones largos y un calzado cerrado”, recomendó Kateryn Rochon, entomóloga (estudio científico de los insectos) de la Universidad de Manitoba, en Canadá.

Kateryn también invitó a la población en general a usar repelentes de insectos cuando salgan a caminar por campos y zonas con árboles. Debido a que no hay un método infalible para evitar las garrapatas, la experta indicó que se debe comprobar a nuestro regreso que nosotros, nuestros hijos o mascotas no tienen garrapatas después de estar en el exterior.

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Algunas garrapatas parecen simples semillas, apuntó, por lo que si encontramos una que no se ha pegado, debemos retirarla rápidamente antes de que pueda agarrarse a la piel. “Si (la garrapata) se ha pegado, retírela con unas pinzas delgadas. Luego desinfecte la zona de la picadura o marque el día en su calendario para poder recordar cuándo le picó”, aconsejó.

De acuerdo con la experta, en caso de haber sido picado por alguno de estos bichos, deberemos estar atentos ante posibles síntomas de infección. “Generalmente son síntomas gripales, dolor de cabeza, fiebre, y en el caso de la enfermedad de Lyme [enfermedad infecciosa que afecta varios órganos del ser humano y es trasmitida por las garrapatas], podrían incluir una erupción cutánea que tiene al menos unos 5 centímetros de diámetro y que se hace más grande conforme pasa el tiempo”, detalló.

Asimismo, la especialista recomienda conservar la garrapata que nos haya picado para que se le puedan hacer pruebas de gérmenes en caso de que desarrollemos algún otro síntoma. En este caso, la garrapata debe colocarse en un frasco seco o una bolsa con cierre hermético y tiene que ser guardada en la nevera.

 

Vía: Health Library