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Según la especialista en medicina geriátrica Arunima Sarkar, de Hackensack Meridian Health (Estados Unidos), cuanto más envejecemos, más tienden a verse afectados nuestros niveles de energía, y el confinamiento debido a la pandemia ha contribuido a este problema al limitar nuestra actividad física y alterar nuestros hábitos de vida.

“Nuestros músculos pierden masa, la flexibilidad disminuye y nuestro corazón bombea más lentamente. Además, si tienes afecciones médicas como apnea del sueño, diabetes y artritis, es muy probable que hayas perdido una cantidad significativa del vigor que alguna vez tuviste», explicó la especialista.

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Por ello, para evitar sentirte exhausta(o) durante el encierro por COVID-19 y tras un día de actividad, Sarkar recomienda lo siguiente:

  1. Concéntrate en dormir. Procura dormir de siete a nueve horas por noche. Si sientes que deberías despertarte bien descansada(o) pero todavía te sientes atontada(o) y con fatiga, considera visitar a tu médico. Él o ella pueden detectar condiciones capaces de impedir que duermas bien, como la apnea del sueño. Trata de evitar los líquidos, la cafeína y la televisión antes de acostarte y evita las siestas durante el día.
  2. Consume una dieta nutritiva y equilibrada. Es importante llevar una dieta saludable. Una dieta equilibrada llena de frutas y verduras ricas en nutrientes, así como cereales integrales y proteínas magras, te ayudará a sentirte con más energía.
  3. Mantente hidratado. La deshidratación puede hacer que tus niveles de energía disminuyan significativamente. Es especialmente importante estar consciente de la cantidad de agua que bebes a medida que envejeces, pues los adultos mayores no siempre sienten tanta sed. Trata de tomar ocho vasos de 250 ml de agua al día.
  4. Revisa tus medicamentos. Algunos medicamentos comunes recetados a los adultos mayores (como los medicamentos para la hipertensión y los antihistamínicos) pueden causar somnolencia durante el día. Revisa tus medicinas con tu médico, pues podría recetarte una alternativa que no disminuya tanto tus niveles de energía. Habla con tu médico de atención primaria antes de tomar cualquier medicamento de venta libre.
  5. Haz ejercicio. Asegúrate de hacer ejercicio al menos de tres a cinco veces por semana. Aunque puedes sentirte cansada(o) después de una rutina, la actividad física regular en realidad aumenta tus niveles generales de energía. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los adultos de 65 años o más se esfuercen por realizar al menos 150 minutos de ejercicio aeróbico moderado o 75 minutos de ejercicio aeróbico vigoroso cada semana. Si la idea de comenzar un nuevo régimen de ejercicios te asusta, relájate con algo simple como caminar a paso ligero, aunque solo sea por 30 minutos.
  6. Controla tus niveles de vitamina D. Los adultos mayores corren más riesgo de sufrir una deficiencia de vitamina D que sus contrapartes más jóvenes, más ahora que no se obtiene la cantidad adecuada de luz solar debido al confinamiento. Si has seguido todos los pasos anteriores pero aún te sientes agotada(o), controla tus niveles de vitamina D en tu próxima cita con el médico.
  7. Limita o evita el alcohol. Beber alcohol, especialmente antes de acostarte, puede interferir con la capacidad de tu cuerpo para tener un sueño reparador cada noche. Una bebida de vez en cuando está bien, pero si una copa por la noche (o dos) es parte de tu rutina diaria, podrías considerar dejar de consumir alcohol y ver si aumentan tus niveles de energía.

RECUERDA: Al mantener un estilo de vida saludable y hacer ejercicio con regularidad, será más fácil que realices tus actividades diarias sin sentirte exhausta(o) durante los próximos años.

 

Vía: Hackensack Meridian Health