La hiperpigmentación se refiere a la presencia de manchas oscuras o parches en la piel. Esto se debe a un incremento en la melanina que produce naturalmente el cuerpo.

En el caso específico de las mujeres embarazadas, a veces se presenta hiperpigmentación, la cual suele resolverse después del parto, pero puede persistir durante varios años.

Un ejemplo de hiperpigmentación durante el embarazo es el melasma. Algunas personas se refieren a esto como “la máscara del embarazo”. Los rasgos característicos del melasma incluyen manchas de color café en la cara, las mejillas, la nariz y la frente.

Es importante que acudas con un dermatólogo para que te guíe respecto a cómo puedes tratar el melasma durante tu embarazo.

Limitar la exposición al sol entre las 10 a. m. y las 2 p. m., usar un protector solar con FPS de 30 o superior, así como usar un sombrero de ala ancha cuando estés al aire libre, puede ayudar a reducir los síntomas del melasma.

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Las pápulas y placas pruriginosas urticariales del embarazo (PUPPP, por sus siglas en inglés) son una afección en la que aparecen protuberancias de color rojo pálido en la piel de las mujeres embarazadas, lo que provoca picazón, ardor o escozor significativos. Tales bultos varían en tamaño, desde áreas muy pequeñas hasta áreas más grandes que forman una placa.

Es más común que dichas lesiones se presenten en el abdomen, las piernas, los brazos, los senos o los glúteos. Las PUPPP generalmente se resuelven después del parto.

Un médico puede recetar un antihistamínico o un corticosteroide tópico para aliviar la inflamación y la picazón, aunque tomar medidas de cuidado personal puede ayudar a minimizar los síntomas de las PUPPP.

Tales pasos incluyen los siguientes:

  • Usar agua tibia al lavar
  • Aplicar compresas frías
  • Usar ropa holgada o liviana
  • Evitar el uso de jabón en la piel con PUPPP

 

Fuente: Medical News Today