El día de ayer, un accidente cerebrovascular cobró la vida de la legendaria actriz Debbie Reynolds, de 84 años edad, justo un día después de que su hija Carrie Fisher muriera de un ataque al corazón.

El hijo de Reynolds, Todd Fisher, informó a Associated Press (AP) que el estrés de perder a Carrie pudo haber sido un factor contribuyente en la muerte de su madre.

Ahora, los médicos familiarizados con estos casos están de acuerdo en que el llamado “síndrome del corazón roto” podría haber jugado un papel.

“Muchas veces escucho una mención causal de alguien muriendo de un ‘corazón roto’, pero lo que muchos no saben es que el ‘síndrome del corazón roto’ es una condición médica real“, destacó el doctor Matthew Lorber, psiquiatra del Hospital Lenox Hill en la ciudad de Nueva York.

Hormonas de estrés desencadenan el síndrome

Lorber no formaba parte del equipo médico de Reynolds, pero dijo que el síndrome es familiar para muchos especialistas.

El síndrome del corazón roto se refiere a las consecuencias de que el corazón sea expuesto a una oleada de hormonas de estrés, provocada por un factor de estrés importante“, explicó. “Es más comúnmente observado en mujeres de 50 años o más“.

Cuando las hormonas del estrés golpean al corazón, pueden causar arritmias [ritmo cardíaco irregular], angina [dolor severo en el pecho], falta de aliento y cambios intensos en la presión arterial“, agregó Lorber.

Para la mayoría de la gente que sufre una crisis personal, incluyendo un duelo repentino, estas condiciones del corazón son temporales. La mayor parte de las personas “tendrá una recuperación completa sin ningún daño permanente”, comentó Lorber. Pero en una minoría de casos, el efecto puede ser más severo.

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El caso de Debbie Reynolds

Según AP, el hijo de Reynolds confirmó que su madre murió de un derrame cerebral tras ser llevada al Centro Médico Cedars-Sinai, en Los Ángeles.

“Ahora está con Carrie, y todos estamos desconsolados”, dijo Todd Fisher a la agencia de noticias, quien añadió que quizás el estrés de la muerte de su hermana “fue demasiado” para su madre.

Carrie Fisher, mejor conocida por su papel icónico como la Princesa Leia en las películas de “Star Wars”, murió el martes tras sufrir un ataque al corazón la semana pasada en un vuelo desde Londres a Los Ángeles. Tenía 60 años.

El martes, Reynolds había expresado su gratitud a los fans de su hija en Facebook.

“Gracias a todos los que han abrazado los dones y talentos de mi amada y asombrosa hija. Estoy agradecida por sus pensamientos y oraciones que ahora la están guiando a su próxima parada”, escribió Reynolds.

Reynolds fue mejor conocida por sus papeles en películas producidas en los años 50 y 60, que incluyeron “Tammy” y “Singing in the Rain”. Recibió una nominación al Oscar por su papel protagonista en la película de 1964 “The Unsinkable Molly Brown”.

Carrie Fisher, por su parte, era la hija de Reynolds y del cantante Eddie Fisher. Su matrimonio terminó cuando Carrie tenía 2 años, después de que Fisher dejara a Reynolds por la actriz Elizabeth Taylor.

Cómo evitar que el “corazón roto” dañe nuestra salud

El dolor súbito y otras crisis que ocurren en la vida no tienen que poner en peligro la salud del corazón, subrayó otro médico.

El doctor Scott Krakower, psiquiatra en el Hospital Zucker Hillside de New Hyde Park, Nueva York, indicó que “si sospechas que estás en riesgo de padecer este síndrome, deberías consultar a un médico lo antes posible“.

Además, “es importante lidiar con el dolor adecuadamente y usar técnicas de reducción de la ansiedad / estrés durante este tiempo“, aconsejó Krakower. “Estas técnicas pueden incluir respiración profunda, auto-tranquilizarse y tener una conciencia plena de tu entorno y tu situación. Es importante permanecer en una rutina, siempre recordando comer y dormir adecuadamente“.

 

Vía: Health Library