medicamentosLa mayoría de las medicinas de venta libre no son tan fuertes como las que se obtienen con una receta médica, y tratan afecciones menores. Esto no quiere decir que no tengan riesgos, por el contrario, si no se usan de manera segura te pueden llevar a problemas graves de salud.

Si las usas adecuadamente, estas medicinas pueden ayudarte a aliviar síntomas de dolor, tos o diarrea; prevenir problemas de acidez o mareo; tratar malestares de pie de atleta, alergias o migraña; y proporcionar primeros auxilios.

Conoce más: 4 formas para evitar la interacción negativa de medicamentos en tu cuerpo

¿Cuándo puedes usarlas? Es correcto usar las medicinas de venta libre para la mayoría de los problemas de salud. Si tienes alguna duda, puedes preguntar a un médico o al farmacéutico. El primero, puede aclararte si la medicina es adecuada para tu problema, cómo puede interactuar ésta con otra que estés tomando o si tiene efectos secundarios. El farmacéutico puede decirte qué hace la medicina, cómo guardarla o si existe una mejor.

De igual manera, puedes encontrar información en la etiqueta, ésta te mostrará:

  • Ingrediente activo. Te indica el nombre del medicamento y la cantidad que hay en cada dosis.
  • Síntomas y afecciones. No uses la medicina si éstos no están marcados, a menos que lo señale tu médico.
  • ¡Pon mucha atención aquí! Por lo regular, señala si debes consultar a tu médico antes de tomarla. También, se indican los efectos secundarios y las interacciones, o qué hacer en caso de sobredosis.
  • Cantidad que debes tomar, dependiendo del rango de edad.
  • Otra información. Presenta otros detalles, como la manera de guardar la medicina.
  • Ingredientes inactivos. Son aquellos que no tienen ningún efecto en tu organismo.

También, te sugerimos:

  • Examinar el empaque antes de comprar la medicina, asegurándote que no fue alterado.
  • Nunca usar medicamentos que no se ven como crees que deben verse o que parezcan sospechosos.
  • No tomarlos si estás a obscuras o sin tus anteojos. Siempre asegúrate de tomar el medicamento correcto.
  • Preguntar a tu médico qué medicina debes tomar, ya sea de receta médica o de venta libre, así como hierbas y suplementos.

Por último, y no menos importante, asegúrate de mantener los medicamentos fuera del alcance de los niños para evitar accidentes.

 

Vía: MedlinePlus