De acuerdo con la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, las grasas son un tipo de nutriente que se obtiene de la alimentación, lo que las hace una parte importante de tu dieta, pero algunos tipos son más saludables que otros. Por ello, escoger con mayor frecuencia grasas saludables de origen vegetal en lugar de grasas menos saludables de origen animal te ayudará a disminuir el riesgo de sufrir un ataque cardíaco, un evento vascular cerebral y otros problemas de salud mayores.

A continuación te mencionamos los tres principales tipos de grasas:

1. Grasas saturadas

Son aquellas que se encuentran en las carnes, los productos lácteos y algunos aceites vegetales (incluidos el aceite de palma y el aceite de coco), las cuales son peligrosas para tu corazón y tu salud en general. Si comes demasiado, aumentarás el colesterol LDL («malo»), el material que provoca la obstrucción de las arterias y los ataques al corazón. Los expertos recomiendan no comer más de 15 gramos de grasa saturada al día, lo que equivale aproximadamente a 60 gramos de queso, o aproximadamente a una taza de helado, o a tres cuartos de taza de fettuccine alfredo.

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2. Grasas no saturadas

Son las grasas que se encuentran en el pescado, el aceite de oliva, las nueces, los aguacates y otros alimentos, las cuales pueden aumentar el colesterol HDL («bueno») que ayuda a eliminar el colesterol malo de la sangre. También pueden reducir la presión arterial y ayudar a mantener bajo control el azúcar en sangre. Los ácidos grasos omega 3, un tipo de grasas insaturadas, parecen ser especialmente útiles para el cerebro y las arterias. Por esta razón, los expertos recomiendan comer pescado dos o tres veces por semana. El único inconveniente es que estas grasas, como todas, son altas en calorías. Incluso cuando comas grasas saludables, deberás vigilar el tamaño de las porciones para asegurarte de que no estás agotando tu presupuesto de calorías.

3. Grasas trans

Estas son grasas artificiales que suelen encontrarse en las papas fritas de bolsa, las galletas y pastelitos dulces, las galletas saladas y la margarina que se compra en tiendas, y son realmente malas para tu salud. No solo aumentan el colesterol malo, sino que además reducen el colesterol bueno. Por ello, revisa las etiquetas de los alimentos y evítalas siempre que sea posible.

 

Vía: Medline Plus / Health Day News