Comer piña con frecuencia puede favorecer una mejor digestión, aliviar el dolor y mejorar la salud vascular gracias a la bromelina, una potente enzima presente en esta fruta. Aunque la mayoría de las investigaciones al respecto se han realizado en animales, estas ofrecen información prometedora sobre los posibles beneficios para la salud de añadir piña a tu dieta.
Por ejemplo, la piña puede reducir el colesterol elevado (hipercolesterolemia), un factor de riesgo para la enfermedad del hígado graso. En un estudio realizado en animales, el consumo de piña durante ocho semanas redujo los niveles de colesterol y triglicéridos en el hígado y la sangre. La piña se asoció con una disminución de las características del hígado graso.
Sin embargo, se requieren más estudios en humanos sobre el uso de la piña para el hígado graso.
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Asimismo, la piña podría mejorar la salud vascular al reducir la acumulación de colesterol y lípidos en los vasos sanguíneos.
En una investigación, la piña redujo los cambios estructurales en las aortas de ratas que consumieron una dieta alta en colesterol durante ocho semanas. Las ratas que consumieron piña presentaron una mejor función vascular debido a la reducción de la tensión en sus vasos sanguíneos.
Otros estudios concluyeron que la piña posee propiedades antioxidantes y reductoras de lípidos que son beneficiosas para la salud vascular. No obstante, se requiere más investigación en humanos para vincular los efectos de la piña con la salud vascular.
Fuente: Very Well Health







