Los triglicéridos son un tipo de grasa que circula en la sangre y que el organismo utiliza como fuente de energía. Tenerlos en niveles adecuados forma parte de un metabolismo saludable; sin embargo, cuando permanecen elevados durante mucho tiempo pueden aumentar el riesgo de diferentes problemas de salud.

A diferencia de otros indicadores que pueden generar síntomas visibles, los triglicéridos altos suelen pasar desapercibidos. Muchas personas descubren que tienen niveles elevados después de realizarse un análisis de sangre de rutina.

El exceso puede afectar la salud cardiovascular

Cuando los triglicéridos se encuentran elevados, especialmente junto con otros factores como colesterol alto, hipertensión, diabetes o tabaquismo, puede aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares.

Esto ocurre porque los niveles alterados de grasas en la sangre pueden favorecer cambios en los vasos sanguíneos y contribuir a la acumulación de placas que dificultan la circulación.

Relación con otros problemas metabólicos

Los triglicéridos elevados suelen aparecer junto con alteraciones como resistencia a la insulina, exceso de peso o síndrome metabólico. Por ello, su presencia puede ser una señal para revisar diferentes aspectos del estilo de vida. Algunos factores que pueden favorecer niveles altos son:

  • Consumo frecuente de bebidas azucaradas.
  • Dietas con exceso de grasas saturadas o azúcares.
  • Falta de actividad física.
  • Sobrepeso u obesidad.
  • Consumo excesivo de alcohol.
  • Algunas enfermedades o medicamentos.

Cuidar los triglicéridos requiere cambios constantes, como aumentar el consumo de frutas, verduras y fibra; realizar actividad física regularmente, reducir alimentos con exceso de azúcares añadidos; mantener un peso saludable y seguir las indicaciones médicas cuando se requiere tratamiento.

Los triglicéridos elevados no suelen causar molestias, pero conocer sus niveles permite tomar decisiones oportunas para proteger la salud cardiovascular.

Realizar chequeos médicos y revisar periódicamente los niveles de grasas en sangre es especialmente importante cuando existen antecedentes familiares o factores de riesgo. 

 

Fuente: American Heart Association