El café es una de las bebidas más consumidas en el mundo y, al mismo tiempo, una de las que más dudas genera. Una creencia frecuente es que la cafeína aumenta automáticamente el riesgo de presentar arritmias o alteraciones del ritmo del corazón. Sin embargo, la evidencia científica muestra que la relación es más compleja.

Para la mayoría de las personas sanas, el consumo moderado de café no se ha asociado con un mayor riesgo de desarrollar arritmias. Aun así, la respuesta a la cafeína puede variar de una persona a otra.

La cafeína no afecta a todos por igual

Algunas personas son más sensibles a la cafeína y pueden experimentar palpitaciones, nerviosismo o sensación de que el corazón late más rápido después de consumir café, bebidas energéticas u otras fuentes de cafeína.

Esto no significa necesariamente que exista una arritmia, pero sí puede ser una señal de que conviene moderar el consumo y comentar los síntomas con un profesional de la salud.

Conoce más: ¿Cómo saber si es ansiedad o exceso de café?

¿Cuándo debes preocuparte?

Es recomendable consultar con el médico si:

  • Ya existe un diagnóstico de arritmia.
  • Aparecen palpitaciones frecuentes después de consumir cafeína.
  • Se presentan mareos, desmayos o dolor en el pecho.
  • Se utilizan medicamentos que pueden interactuar con la cafeína.

También es importante considerar que algunas bebidas energéticas contienen cantidades mucho mayores de cafeína que una taza de café.

La moderación sigue siendo la mejor estrategia

Para la mayoría de los adultos sanos, un consumo moderado de café puede formar parte de un estilo de vida saludable. Sin embargo, el exceso de cafeína puede provocar insomnio, ansiedad, temblores o aumento de la frecuencia cardíaca en personas susceptibles.

Más que eliminar el café por completo, lo importante es conocer cómo responde tu organismo y consumirlo con moderación.

Si aparecen síntomas cardíacos persistentes o existe alguna enfermedad cardiovascular, es recomendable buscar orientación médica antes de hacer cambios importantes en el consumo de cafeína.

 

Fuente: American Heart Association