Aunque la mayoría de las personas separa la salud física de la mental, muchos trastornos mentales provocan enfermedades o padecimientos físicos que dañan al cuerpo. Por ejemplo, la depresión y la ansiedad en los adultos mayores pueden afectar los niveles de glucosa, la presión arterial, el colesterol, entre otros problemas.

Desafortunadamente, esta relación suele provocar un descontrol en las enfermedades crónicas, de acuerdo con el especialista Ricardo Gallardo Contreras, encargado del Servicio de Psiquiatría del Hospital Juárez de México.

“Puede que un problema de ansiedad exacerbe una enfermedad física en un momento dado, como puede ser una fibromialgia (dolor y sensibilidad muscular), cefalea (dolor de cabeza intenso), hipertensión o incluso cáncer”, refirió.

Es importante entender que esta relación puede presentarse al revés. En estos casos, los adultos mayores enfrentan síntomas físicos, que se ven reflejados en un problema emocional. “Muchos de ellos no son correctamente diagnosticados, pasan de médico en médico. Los hacen gastar más en estudios de laboratorio o medicamentos y no se resuelve el verdadero problema”, comentó.

«Para que un adulto mayor no caiga en depresión, es fundamental el núcleo familiar; que las familias les hagan caso, ya que muchas veces lo toman como alguien desvalido, sin capacidad para nada, que no es útil, y no es así”, dijo.

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¿Cómo detectar un trastorno mental?

  • Pocas ganas de realizar actividades.
  • Tristeza.
  • Inquietud, irritabilidad o presencia de insomnio.
  • Intranquilidad permanente sin causa.

Si tienes dudas o consideras que necesitas un tratamiento más completo, acércate a un médico. Si es necesario, el experto puede recomendarte visitar a un especialista en salud mental. Recuerda mantener un estilo de vida saludable.

 

Vía: Notimex