Tener un hijo recién nacido en casa implica más que un reto para los padres primerizos. Si bien cuidar de la salud integral del pequeño es su prioridad número uno, no es recomendable que descuiden su propia salud.

Para conseguirlo, uno de los aspectos clave es combatir el denominado agotamiento parental. Se trata de un estado de fatiga que impide a los padres rendir de la mejor manera en el día día.

¿Cómo combatirlo? Durmiendo mejor, indicó Inger Burnett-Zeigler, psicóloga clínica y profesora adjunta de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento en la Universidad Northwestern, en Estados Unidos.

Importancia del sueño

Una de las razones principales por las que los padres primerizos se sienten tan fatigados se debe a la constantes interrupciones que tiene su descanso por las noches, apuntó la especialista.

“A pesar de dormir unas 7 u 8 horas todas las noches, el sueño fragmentado te puede dejar tan cansado como cuando duermes pocas horas”, detalló.

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Esto quiere decir que todas esas madrugadas en que los padres se levantan para alimentar a su bebé, acomodarle las cobijas o simplemente verificar que todo esté bien terminan cobrándole factura a su salud.

Por ello, los expertos sugieren a los padres primerizos intentar dormir durante 4 o 6 horas ininterrumpidas, ya que despertarse constantemente durante un solo ciclo de sueño afecta el aprendizaje y la memoria.

Consejos

Para los padres de un recién nacido dormir por más de 4 horas de forma ininterrumpida puede parecer misión imposible. Pero no lo es.

Burnett-Zeigler recomendó algunos consejos para lograrlo:

-Cuando se sienta que se está llegando al límite, dormir una noche entera sin interrupciones. Para algunas madres, esto significa extraerse la leche y salirse de casa. Si es viable económicamente, se puede pasar la noche en un cuarto de hotel, sino en casa de algún familiar o amigo, y dejar que la pareja se encargue de cuidar al bebé.

-Este consejo también funciona para los padres de hijos mayores que simplemente se rehusan ir a dormir.

-Si se siente el riesgo de agotamiento parental, preguntarse ‘¿De verdad tengo que hacer todo lo que creo que tengo que hacer en este momento?’. “A veces, tomarte veinte minutos para dedicarle tiempo a algo que disfrutas, ya sea ver programas en televisión, leer o conversar con amigos, es una mejor inversión de tiempo que hacer labores domésticas, apuntó la especialista.

 

Vía: The New York Times