Algunos estudios señalan que podría haber una relación entre tener lunares en la piel y desarrollar cáncer de mama.

Los lunares comunes, también conocidos como nevos, pueden estar presentes en la piel desde el momento del nacimiento. También pueden aparecer debido a la exposición al sol, como parte natural del envejecimiento o incluso sin ningún motivo. Tener lunares no significa que vayas a desarrollar cáncer de mama, aunque tengas bastantes, pero veamos lo que dicen los científicos.

Un estudio de 2014 publicado en la revista PLOS Medicine sugiere que las mujeres que tienen muchos lunares podrían correr un mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama premenopáusico. Los investigadores analizaron registros de 89,902 mujeres en Francia. De ese número, 5,956 desarrollaron cáncer de mama.

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La investigación descubrió que las participantes con «muchos» nevos fueron más propensas a tener antecedentes familiares de cáncer de mama. También fueron más propensas a desarrollar la enfermedad.

En otro estudio del 2014 con hallazgos similares y publicado en la misma revista, los autores analizaron 24 años de datos de salud de 74,523 enfermeras. Durante esos años, 5,483 de ellas desarrollaron cáncer de mama invasivo.

Las enfermeras sin lunares tuvieron menos probabilidades de ser diagnosticadas con cáncer de mama que las que tenían algunos nevos. Las enfermeras del estudio que tenían 15 o más nevos mostraron un 3 por ciento más probabilidades de desarrollar cáncer de mama.

Los investigadores de ambos estudios teorizaron que las hormonas podrían desempeñar un papel en la cantidad de lunares que se desarrollan a lo largo de la vida. Tus niveles de la hormona estrógeno podrían estar relacionados tanto con el desarrollo de cáncer de mama como con tener una mayor cantidad de lunares. A partir de ahora, se requieren más estudios para comprender la forma en la que el estrógeno funciona (o no) para conectar estos dos factores.

 

Fuente: Healthline