Aplicar protector solar suele asociarse con los días de playa o las actividades al aire libre, pero la exposición a la radiación ultravioleta también puede ocurrir mientras realizas algunas actividades cotidianas. Por eso, en determinadas situaciones, proteger la piel dentro de casa puede ser recomendable.

La necesidad depende principalmente de la cantidad de luz solar que entra al espacio y del tiempo que pasas cerca de las ventanas.

La radiación UV puede atravesar algunas ventanas

El vidrio común bloquea gran parte de la radiación UVB, responsable principalmente de las quemaduras solares, pero permite el paso de una proporción importante de los rayos UVA.

Los rayos UVA penetran más profundamente en la piel y contribuyen al fotoenvejecimiento y al daño acumulado.

Esto significa que permanecer varias horas junto a una ventana con exposición directa al sol puede representar una fuente de radiación.

Conoce más: Manchas y lunares, ¿qué cambios conviene vigilar?

¿Todas las personas necesitan usarlo dentro de casa?

No necesariamente. Si pasas la mayor parte del día en zonas alejadas de ventanas o con poca exposición solar directa, el riesgo es menor.

Sin embargo, puede ser especialmente útil utilizar protector solar si:

  • Trabajas o estudias junto a una ventana con luz solar directa.
  • Pasas muchas horas cerca de las ventanas.
  • Tu piel es muy sensible al sol.
  • Tienes antecedentes de lesiones relacionadas con la exposición solar.
  • Utilizas medicamentos que aumentan la sensibilidad al sol.

El protector no sustituye otras medidas

Cuando exista exposición solar, también ayuda utilizar ropa que cubra la piel, sombrero y buscar sombra. Al salir al exterior, elige un protector de amplio espectro con un factor de protección solar de al menos 30 y reaplícalo según las indicaciones.

La protección solar diaria ayuda a reducir la exposición acumulada a la radiación ultravioleta, incluso cuando parte del tiempo la pasas en interiores.

No es necesario vivir con miedo al sol. Se trata de adoptar medidas sencillas de protección, especialmente cuando la exposición es prolongada o cercana a ventanas.

 

Fuente: Skin Cancer Foundation