El 99% del calcio que entra al cuerpo se deposita en los huesos y dientes, el restante se disuelve en la sangre. Si bien se trata de un mineral indispensable, puede existir un desequilibrio que cause el depósito de éste en otras partes del organismo, como las arterias, los riñones, los pulmones y el cerebro.

Los depósitos de calcio provocan problemas en el funcionamiento de los órganos y vasos sanguíneos. La calcificación en las arterias, como parte de la ateroesclerosis, aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, principal causa de muerte en todo el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS)

De acuerdo con el especialista Ricardo Villa Bellosta, la calcificación vascular está asociada con la muerte por patología cardiovascular en la población general, así como en pacientes con enfermedad renal crónica y en personas con diabetes.

“La calcificación vascular consiste en el depósito de sales de fosfato de calcio en la pared de las arterias (como si fueran rocas), lo que impide que las arterias puedan dilatarse o contraerse con normalidad para regular la presión sanguínea. Con el tiempo, esto deriva en enfermedad cardíaca y vascular”, explicó.

Recordemos que nuestro cuerpo está formado por dos tipos de tejidos: duros y blandos. Los tejidos duros contienen cristales de un mineral llamado hidroxiapatita, es decir, son tejidos biomineralizados. Cuando el calcio y el fosfato se combinan para sintetizar hidroxiapatita, principal componente del hueso y otros tejidos duros, ocurre algo positivo; pero cuando la hidroxiapatita se acumula en los tejidos blandos, existe el riesgo de enfermedades graves.

¿Cómo identificar la calcificación vascular?

Existe una prueba para determinar la puntuación de calcio coronario, conocida como tomografía del corazón. La puntuación de este examen muestra la cantidad de calcio que se encuentra dentro de la placa arterial coronaria. Cuanto más alta sea la puntuación de calcio coronario, mayores serán la cantidad de placa que se encuentra en la pared arterial y el riesgo de sufrir un ataque cardíaco.

Si te interesa saber más sobre tu salud coronaria, visita a un especialista. Recuerda mantener un estilo de vida saludable, a través de una buena alimentación y actividad física regular.

 

Vía: Texas Heart Institute/ EFE Salud