Se conocen como calambres musculares a las contracciones o espasmos que aparecen de forma súbita e involuntaria en uno o más músculos.

Con frecuencia, pueden aparecer después de haber practicado ejercicio. Sin embargo, también pueden aparecer aunque no se haya realizado actividad física alguna. Por ejemplo, algunas personas pueden sufrir calambres musculares por las noches.

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Estos espasmos suelen ser dolorosos y durar desde unos pocos segundos hasta varios minutos. Las zonas del cuerpo en donde aparecen con mayor frecuencia son:

-Muslos.

-Pies.

-Manos.

-Brazos.

-Abdomen.

-A lo largo de la caja torácica.

¿Por qué aparecen?

Algunas de las causas más comunes de los calambres musculares incluyen:

-Tensar u ocupar demasiado un músculo (causa más común).

-Compresión de los nervios ocasionada por problemas como una lesión de la médula espinal o un nervio pinzado en el cuello o la espalda.

-Deshidratación.

-Bajos niveles de electrolitos como magnesio, potasio o calcio.

-Músculos con poca irrigación sanguínea.

-Embarazo.

-Ciertos medicamentos.

-Someterse a diálisis

¿Cuándo ir al médico?

La mayoría de los calambres musculares desaparecen por sí solos tras un breve tiempo, y no significan un problema de salud. No obstante, los expertos recomiendan acudir al médico en los siguientes casos:

-Los calambres son severos.

-Ocurren a menudo.

-No mejoran con estiramientos y tras beber suficiente líquido.

-Duran demasiado tiempo.

-Vienen acompañados de hinchazón, enrojecimiento o sensación de calor.

-Están acompañados de debilidad muscular.

¿Se pueden prevenir?

Para prevenirlos, se pueden realizar acciones como estirar los músculos, especialmente antes de hacer ejercicio, o por la noche antes de ir a la cama; así como beber abundantes líquidos.

 

Vía: Medline Plus