El uso inadecuado de medicamentos es dañino tanto para adultos como para niños. De acuerdo con el director general del Hospital Civil de Guadalajara, Héctor Raúl Pérez Gómez, el abuso de fármacos antiinflamatorios no esteroideos en menores de edad puede provocar que sus riñones dejen de funcionar en algún grado, situación que progresa con el tiempo si no se atiende de manera oportuna.

Tan sólo en México, 10% de las personas con daño renal grave son niñas y niños —aproximadamente 16 mil menores— . Sorprendentemente, entre 3 y 5% de los casos se debe al abuso de medicamentos, como paracetamol, naproxeno, aspirina, entre otros.

“Una ingesta frecuente, en lapsos de entre tres y seis meses, puede significar un daño renal. Por eso los médicos tienen que explicar muy bien por qué se los prescriben y los padres deben evitar automedicar a sus hijos, porque les pueden estar haciendo un grave daño”, subrayó.

Lamentablemente, el uso excesivo de medicamentos nefrotóxicos —los cuales se acumulan en el sistema renal y son capaces de producir perturbaciones y desequilibrios— conduce a los menores a la necesidad de recibir terapias sustitutivas del funcionamiento de los riñones, como la diálisis, la hemodiálisis y el trasplante.

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Recomendaciones

  1. Antes de utilizar un fármaco que no haya sido prescrito para tu hijo, consulta a un médico. Aunque existen muchos medicamentos que se pueden obtener sin receta, estos no están libres de riesgos.
  2. No hagas que tus pequeños tomen fármacos por consejo de amigos, familiares o cualquier persona que no sea un médico. Los medicamentos no actúan de la misma manera sobre todas las personas. En el caso de los niños se debe tener mayor cuidado.
  3. No mediques a tu hijo si tienes dudas sobre la receta médica. En ocasiones, aunque el fármaco haya sido recomendado por un experto, surgen dudas sobre cómo y cuándo tomarlo. Si es necesario, vuelve a realizar una nueva consulta.

 

Vía: Notimex