Llecar a tu hijo con autismo al médico puede requerir algo más que elegir un horario y reunir documentos. Para algunos niños, entrar a un lugar desconocido, escuchar ruidos diferentes o encontrarse con personas nuevas puede resultar incómodo. Si tu hijo necesita más tiempo para adaptarse, anticipar lo que sucederá puede ayudarlo a sentirse más seguro durante la consulta.
1. Explícale cómo será la consulta
Antes de la cita, cuéntale qué sucederá utilizando palabras sencillas y adaptadas a su forma de comunicarse. Puedes apoyarte en fotografías del consultorio, dibujos o una secuencia visual que muestre los pasos de la visita. Evita prometer que nada le molestará si sabes que podrían realizarle algún procedimiento incómodo.
2. Comparte sus necesidades con anticipación
Al programar la cita, informa al personal médico sobre las necesidades de comunicación y sensibilidad sensorial de tu hijo. Puedes preguntar si es posible reducir el tiempo de espera, elegir un horario tranquilo o realizar algunos ajustes durante la revisión.
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3. Lleva objetos que le den tranquilidad
Un juguete favorito, audífonos para reducir el ruido o algún objeto familiar pueden ayudarlo a sentirse más cómodo. También considera llevar agua, una colación y cualquier material que utilice habitualmente para comunicarse.
4. Respeta su manera de comunicarse
Algunos niños necesitan más tiempo para responder preguntas, prefieren apoyos visuales o encuentran difícil expresar que algo les molesta. Explícale al médico cómo suele comunicar dolor, incomodidad o miedo. Siempre que sea posible, permite que tu hijo participe directamente en la conversación.
5. Prepáralo para los procedimientos médicos
Si necesita una vacuna, análisis o exploración física, pregunta previamente cómo se realizará. Puedes practicar algunos pasos en casa mediante juegos, siempre respetando sus necesidades y evitando obligarlo a tolerar situaciones que le generan angustia.
Cada niño necesita apoyos diferentes
Observar qué le ayuda, escuchar sus necesidades y compartir esa información con el personal de salud puede hacer que las siguientes visitas sean más cómodas.
El objetivo no es que tu hijo permanezca completamente tranquilo durante toda la consulta, sino que reciba la atención que necesita en un entorno que respete su forma de experimentar y comprender el mundo.
Fuente: Autism Toolkit







