Cuando hay sangrado de encías, generalmente es un síntoma de problemas de salud bucal subyacentes, como gingivitis o enfermedad periodontal, una afección inflamatoria que afecta el tejido de las encías y los dientes.

En las primeras etapas de la gingivitis, las encías pueden hincharse y sangrar. Si no se tratan, estos síntomas pueden empeorar, provocando que las encías se separen de los dientes y provoque la pérdida de dientes y huesos.

Los tratamientos tradicionales para el sangrado de encías incluyen agregar más cepillado y uso de hilo dental al régimen de higiene bucal diaria, así como tratar las afecciones subyacentes que podrían estar contribuyendo al desarrollo de la gingivitis.

Los trastornos relacionados con un mayor riesgo de gingivitis incluyen diabetes e inmunodeficiencias. Tener malos hábitos, como fumar, también puede influir.

Sin embargo, una nueva investigación realizada por expertos de la Universidad de Washington (Estados Unidos) y publicada en la revista Nutrition Reviews encontró que, aunque cepillarse los dientes y usar hilo dental son fundamentales para la salud bucal en general, un consumo inadecuado de vitamina C, también conocida como ácido ascórbico, puede fungir como causa subyacente del sangrado de encías.

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El papel de la vitamina C en la salud bucal

Los autores del estudio revisaron datos de 15 ensayos clínicos en seis países, que analizaron a 1,140 participantes en su mayoría sanos.

También analizaron datos de 8,210 personas obtenidos de la Encuesta Nacional de Evaluación de Salud y Nutrición de Estados Unidos, quienes experimentaron algún grado de hemorragia o sangrado relacionado con los ojos.

Los investigadores descubrieron que los participantes con niveles bajos de vitamina C en el torrente sanguíneo eran más propensos a tener encías que sangraban al tocarlas suavemente, a tener encías sangrantes en general y a tener una mayor tasa de sangrado en el ojo (condición conocida como hemorragia retiniana).

Curiosamente, los autores hallaron que aumentar la ingesta de vitamina C en los participantes con niveles plasmáticos bajos de dicho nutriente detuvo el sangrado de las encías, y revirtió los problemas de sangrado relacionados con los ojos.

El profesor Philippe Hujoel, autor principal del trabajo y profesor adjunto de ciencias de la salud bucal en la Facultad de Odontología de la Universidad de Washington, señaló que los resultados son significativos, pues la tendencia al sangrado de encías y a la hemorragia retiniana podría indicar un problema con el sistema microvascular.

Este sistema abarca los diminutos vasos sanguíneos del cuerpo, incluyendo los del cerebro, el corazón y los riñones. Los resultados sugieren que evaluar los niveles plasmáticos de vitamina C y rectificar cualquier deficiencia podría revertir los problemas de microhemorragias en todo el cuerpo.

Sin embargo, Hujoel enfatizó que los hallazgos no muestran una relación directa entre el aumento de los niveles de vitamina C y la prevención de eventos cerebrovasculares u otras afecciones microvasculares.

En cambio, sugieren que las recomendaciones diarias actuales de vitamina C están diseñadas para proteger contra el escorbuto (avitaminosis producida por el déficit de vitamina C), y podrían ser inadecuadas para prevenir el sangrado de encías y otros problemas microvasculares relacionados.

Los datos también revelan que, aunque tratar las encías sangrantes aumentando el cepillado de los dientes y el uso de hilo dental es una buena práctica, estas acciones podrían no llegar a la raíz del problema.

“Cuando veas que te sangran las encías, lo primero que no debes pensar es ‘debo cepillarme más’. Más bien debes intentar averiguar por qué te sangran. Y la deficiencia de vitamina C es una posible razón», subrayó Hujoel.

Si tienes más dudas sobre la deficiencia de vitamina C y cómo puede contribuir a las encías sangrantes, consulta a tu médico y a tu odontólogo.

 

Vía: Medical News Today