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Durante mucho tiempo se ha debatido sobre el papel de los lácteos en la inflamación, pero investigaciones recientes ofrecen una perspectiva más amplia y compleja. En lugar de promoverla, los lácteos podrían tener efectos neutros o incluso ligeramente beneficiosos sobre los marcadores inflamatorios y la salud en general.

Diversos análisis a gran escala muestran efectos antiinflamatorios neutros o moderados de los lácteos sobre marcadores sanguíneos de inflamación, como la proteína C reactiva (PCR), la interleucina-6 (IL-6) y el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α), en adultos sin enfermedades inflamatorias graves.

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Un análisis de investigación descubrió que la mayoría de las intervenciones dietéticas no mostraron cambios, mientras que varios estudios revelaron reducciones en al menos un biomarcador inflamatorio. Otro metaanálisis halló que un mayor consumo de lácteos redujo ligeramente la PCR, el TNF-α y la IL-6.

Los productos lácteos fermentados, como el yogur, el kéfir y algunos quesos, podrían tener una actividad antiinflamatoria aún mayor. Estos productos redujeron la PCR y provocaron una respuesta menos proinflamatoria después de las comidas que otros productos lácteos, como la mantequilla y la crema batida.

 

Fuente: Very Well Health