1. Galletas saladas
Las galletas saladas son fáciles de digerir gracias a su bajo contenido de fibra. La mayoría también contienen sal, lo cual es útil si necesitas reponer sodio después de sudar o estar enfermo(a). Son una opción clásica cuando requieres energía ligera y constante, pero no tienes mucho apetito debido a:
- Enfermedad, náuseas o recuperación quirúrgica
- Náuseas matutinas o relacionadas con el embarazo
- Malestar estomacal relacionado con viajes o movimiento
Las galletas saladas también son una opción baja en hidratos de carbono fermentables de cadena corta (FODMAP), que pueden causar dolor abdominal, gases, hinchazón y diarrea/estreñimiento. Por ello, si padeces enfermedad celíaca o intolerancia al gluten, elige galletas de mesa sin gluten.
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2. Pretzels
Los pretzels te brindan energía rápida porque tu cuerpo procesa rápidamente la harina refinada. Los pretzels son ideales cuando necesitas:
- Un refrigerio práctico para llevar, ya sea para viajar o hacer mandados
- Una fuente de energía durante o después del ejercicio
- Un alimento suave y fácil de digerir para recuperarse de náuseas o vómitos
RECUERDA: Ten cuidado si estás controlando tu consumo de sodio (sal), ya que los clásicos pretzels duros y salados contienen 744 miligramos de sodio por cada 10 pretzels.
Fuente: Very Well Health







