Si tus hijos son quisquillosos para comer, es probable que sobornarlos o presionarlos sea contraproducente. Pero hay otros pasos que puedes poner en práctica para ayudarlos a superar su irritabilidad, así lo aconsejan investigadores australianos.

Los expertos revisaron 80 estudios para obtener más información sobre los niños que son quisquillosos para comer.

De esta forma, descubrieron que presionar a un niño para que coma, ofrecer recompensas por comer y practicar métodos de crianza más estrictos no ayudó en lo absoluto. Pero un estilo de crianza relajado, comer juntos en familia e involucrar a los niños en la preparación de la comida puede reducir las probabilidades de que los menores tengan problemas para comer.

«Para los padres que tienen niños quisquillosos, la hora de la comida puede ser especialmente estresante: hacer malabarismos al momento de comer y un niño quisquilloso con los alimentos no es poca cosa», señaló la investigadora Laine Chilman, estudiante de doctorado en la Universidad de Sunshine Coast, en Australia.

«Algunas familias tienen niños a los que no les gustan las verduras. Otras tratan con niños a los que no les gustan ciertas texturas o colores de los alimentos. Algunas de estas preferencias se relacionan con las características o la personalidad del niño, que son difíciles de cambiar , si es que que llegan a hacerlo. Pero otros son factores externos podrían ayudar a reducir la irritabilidad en la alimentación de los niños», comentó.

«Comer juntos en familia, con los hermanos y tener una sola comida a la misma hora ayudó a reducir la inquietud por comer, al igual que hacer que el niño quisquilloso participara ya fuera en la elección del menú o en la preparación de los alimentos. Sin embargo, si se les daba permiso de comer frente a la televisión a los niños quisquillosos, o si se les recompensaba por comer ciertos alimentos, tales comportamientos influían negativamente en estos menores», agregó Chilman.

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La investigadora Ann Kennedy-Behr, profesora principal de la Universidad de Australia del Sur, destacó que el estrés puede contribuir a que los niños sean quisquillosos para comer.

«Cuando tienes un niño que es quisquilloso con la comida, es muy estresante para un padre o cuidador, pues siempre se preguntan si su hijo(a) está obteniendo comida y nutrientes suficientes, así como una ganancia de peso adecuada», mencionó Kennedy-Behr.

Es importante comprender que estar demasiado ansioso(a) o preocupado(a), de hecho, puede contribuir a un aumento en lo quisquilloso que puede ser el niño con su alimentación, agregó.

«Evitar enfadarnos y limitar la negatividad a la hora de comer beneficiará a todos. La maternidad y paternidad, sin importar lo difíciles que puedan ser en ciertas situaciones, son el mejor paso adelante para los comensales quisquillosos», aseguró.

Los investigadores brindan los siguientes consejos para ayudar a los padres de niños que son quisquillosos para comer:

  • Da un buen ejemplo: coman juntos en familia.
  • Tengan horarios regulares para las comidas. Esto reduce los niveles de estrés.
  • Haz que los niños participen en la preparación de las comidas. La familiaridad y la sensación de control pueden ayudar.
  • Apaga la televisión. Concéntrense en la comida.
  • Mantén las comidas tranquilas y sin estrés. Será una mejor experiencia para todos.
  • No recompenses, ni sobornes ni castigues, a tu niño(a) si es quisquilloso(a) con la comida.

 

Fuente: Health Day News