Las fresas destacan por su sabor, color y versatilidad. Pueden consumirse solas, en ensaladas, con yogur o como parte de diferentes preparaciones, además de aportar nutrientes que favorecen una alimentación equilibrada.

Como ocurre con otras frutas, sus beneficios no dependen de un solo componente. La combinación de vitaminas, fibra y compuestos antioxidantes hace que las fresas sean una buena opción para incluirlas con frecuencia cuando están disponibles.

Son ricas en vitamina C

Una porción de fresas aporta una cantidad importante de vitamina C, un nutriente que participa en la formación de colágeno, favorece la cicatrización y contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunológico.

Además, esta vitamina ayuda a mejorar la absorción del hierro presente en algunos alimentos de origen vegetal.

También aportan otros nutrientes

Las fresas contienen fibra, agua, folato, manganeso y diversos compuestos antioxidantes, como las antocianinas, responsables de su color rojo característico.

Gracias a su contenido de agua y fibra, también pueden contribuir a una mayor sensación de saciedad dentro de una alimentación saludable.

Conoce más: Fresas, ¿protegen contra ciertos tipos de cáncer?

Es fácil incorporarlas a la dieta

Puedes disfrutar las fresas de distintas maneras:

  • Como colación entre comidas.
  • Mezcladas con yogur natural.
  • En ensaladas con otras frutas.
  • Acompañando avena o cereales integrales.
  • Como parte de licuados preparados sin azúcar añadida.

Ningún alimento por sí solo previene enfermedades, pero incluir frutas como las fresas dentro de una dieta variada aporta nutrientes importantes para la salud.

Elegir frutas de temporada, consumirlas bien lavadas y combinarlas con otros alimentos frescos es una forma sencilla de mejorar la calidad de la alimentación y aprovechar sus beneficios nutricionales.

 

Fuente: Harvard T.H. Chan School of Public Health