De acuerdo con los expertos, los hábitos constan de tres elementos:

  • Una señal que desencadena el hábito
  • Una secuencia rutinaria de acciones habituales
  • Una recompensa que obtienes al seguir la rutina

Para cambiar tu hábito de fumar, es posible que debas cambiar las señales comprendiendo qué desencadena tu comportamiento.

Piensa en dónde y cuándo fumas habitualmente. Mucha gente mezcla el tiempo social con el tiempo para fumar. Si eres una de estas personas, es posible que tengas que hallar nuevas formas de socializar y relajarte.

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Por ejemplo, digamos que tu señal para fumar es el tiempo de descanso en el trabajo. Todos los días, a la hora del receso, te encuentras uniéndote a una multitud social de fumadores. Esto desencadena tu rutina, que consiste en fumar dos cigarrillos al aire libre mientras charlas con tus compañeros. Tu recompensa: tiempo social con tus amigos, junto con el subidón que te produce la nicotina.

Si te comprometes a dejar de fumar, lo primero será reemplazar tu señal, rutina y recompensa con un nuevo sistema. Considera crear un plan para pasar tu tiempo de descanso socializando de una manera distinta.

Por ejemplo, podrías pedirle a un amigo no fumador, que apoye tu decisión de dejar de fumar, que te acompañe a la hora del recreo para dar una caminata rápida. Seguirás recibiendo la recompensa del tiempo social pero sin el cigarrillo.

 

Fuente: Healthline