Incluso con estructura, motivación y un fuerte sentido de propósito, la vida a veces se interpone y es posible que las personas se salten el ejercicio uno o dos dÃas.
De acuerdo con los expertos, eso no es un problema. De hecho, tomar descansos ocasionales de la rutina de ejercicio «suele ser beneficioso».
La adaptación —el proceso de volverse más fuerte, estar en mejor forma y ser más resistente— tiene lugar durante la recuperación, no solo durante el entrenamiento.
Para la mayorÃa de las personas, sobre todo a medida que envejecen, incorporar al menos uno o dos dÃas de recuperación o de baja intensidad por semana es fundamental para el progreso a largo plazo y la prevención de lesiones. Dicho esto, no es necesario que todos los dÃas sean completamente sedentarios.
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La recuperación activa, como caminar, realizar ejercicios de movilidad suaves o andar en bicicleta a baja intensidad, puede favorecer la circulación y la recuperación sin añadir un estrés excesivo.
El objetivo no es entrenar al máximo cada dÃa, sino entrenar de forma inteligente y sostenible a lo largo del tiempo. Eso es lo que, en última instancia, promueve tanto el rendimiento como la longevidad.
Fuente: Medical News Today







