Poder preparar tus alimentos, salir a hacer compras, subir escaleras o desplazarte por tu comunidad son actividades que muchas veces damos por hechas. Con el paso de los años, conservar la capacidad para realizar estas tareas puede requerir más atención, pero existen medidas que ayudan a mantener la independencia, movilidad y autonomía.

Fortalece tu cuerpo

La fuerza muscular es importante para actividades tan cotidianas como levantarte de una silla, subir escaleras o cargar las compras. Los ejercicios de fortalecimiento pueden ayudar a conservar la función muscular y facilitar estas actividades.

Busca una rutina adecuada para tu condición física y aumenta gradualmente la dificultad. Si tienes alguna enfermedad o limitación, consulta qué tipo de ejercicio es seguro para ti.

Trabaja el equilibrio

Los ejercicios de equilibrio pueden ayudarte a moverte con mayor seguridad y forman parte de las estrategias para prevenir caídas.

Puedes incorporar actividades como:

  • Ejercicios específicos de equilibrio.
  • Caminatas adaptadas a tu condición.
  • Tai chi u otras actividades que trabajen estabilidad y coordinación.

Si tienes dificultades para mantener el equilibrio, consulta antes de comenzar una nueva actividad.

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Haz tu casa más segura

La independencia también depende del entorno. Mantén los espacios de paso despejados, utiliza iluminación suficiente y presta atención a superficies resbalosas, escaleras y objetos que puedan provocar tropiezos.

También conviene revisar periódicamente si necesitas adaptar algún espacio de la casa para realizar tus actividades con mayor seguridad.

Planifica antes de necesitar ayuda

Envejecer de manera independiente también implica anticipar necesidades. Piensa qué actividades quieres seguir realizando y qué cambios podrían facilitar que continúes haciéndolas.

El objetivo no es hacer todo sin ayuda a cualquier edad. Pedir apoyo cuando lo necesitas también es una forma de conservar la autonomía, porque permite que sigas tomando decisiones sobre tu vida y tus actividades.

 

Fuente: National Institute on Aging