Con el paso de los años, quizá notes que levantarte de una silla, subir escaleras o cargar las bolsas del supermercado requiere más esfuerzo que antes. Aunque cierta pérdida de masa muscular ocurre con el envejecimiento, disminuir la fuerza no tiene que significar renunciar a las actividades que disfrutas.
La sarcopenia se refiere a la pérdida de masa, fuerza y función muscular relacionada con el envejecimiento. Puede dificultar actividades cotidianas y contribuir a un mayor riesgo de caídas.
Mantén tus músculos activos
Los ejercicios de fuerza son una herramienta importante para conservar la función muscular. Dependiendo de tus capacidades, pueden incluir ejercicios con el propio peso, bandas elásticas, pesas ligeras o movimientos indicados por un profesional de la salud.
No necesitas comenzar con una rutina exigente. Lo importante es que la actividad sea adecuada para tu condición y que aumentes la dificultad de manera progresiva.
Conoce más: 5 ejercicios sencillos para mejorar el equilibrio al caminar
Cuida tu alimentación
Los músculos también necesitan nutrientes para mantenerse. Incluir suficientes proteínas dentro de una alimentación variada puede contribuir al mantenimiento de la masa muscular.
Huevos, pescado, lácteos, legumbres, carnes y otras fuentes de proteína pueden formar parte de una alimentación equilibrada. Si tienes enfermedad renal u otra condición que requiera cuidados específicos, consulta con tu médico o nutriólogo antes de modificar significativamente tu consumo de proteínas.
Presta atención a la pérdida de fuerza
Si notas que cada vez cuesta más levantarte de una silla, caminar, subir escaleras o cargar objetos que antes manejabas con facilidad, coméntalo con un médico.
Mantener la fuerza después de los 60 años no se trata únicamente de conservar músculo. Significa proteger una capacidad que utilizas todos los días: caminar, levantarte, alcanzar objetos y mantener tu independencia.
Fuente: National Institute on Aging







