Sudar es una respuesta normal del cuerpo para regular su temperatura. Sin embargo, cuando sudas mucho sin una razón aparente, incluso mientras descansas, conviene prestar atención. La sudoración excesiva puede aparecer en distintas partes del cuerpo y tener causas muy variadas.

Si detectas las siguientes señales, consulta a tu médico.

1. Sudas mucho sin hacer esfuerzo

Si tu ropa termina empapada o necesitas cambiarte con frecuencia aunque no estés haciendo ejercicio ni haga calor, es recomendable revisar qué está provocando la sudoración.

2. La sudoración aparece durante la noche

Despertar con la ropa o las sábanas empapadas de manera recurrente, sin que el ambiente sea caluroso, es una señal que conviene comentar con un profesional de la salud.

3. La sudoración afecta tus actividades

Cuando sudar demasiado dificulta trabajar, concentrarte, manejar herramientas o convivir con otras personas, no tienes que acostumbrarte a la situación. Existen tratamientos dependiendo de la causa.

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4. Aparece junto con otros síntomas

Palpitaciones, temblores, pérdida de peso sin explicación, fiebre, mareos o debilidad pueden acompañar algunos problemas que provocan sudoración excesiva.

5. Comienza de manera repentina

Si nunca habías presentado este problema y la sudoración excesiva aparece de pronto, especialmente mientras estás en reposo, es importante buscar orientación médica.

No siempre se trata de “sudar mucho”

Algunos medicamentos, alteraciones hormonales, infecciones, problemas de glucosa y otras condiciones pueden causar sudoración excesiva. También existe la hiperhidrosis, que provoca sudoración mayor a la necesaria para regular la temperatura corporal.

Si la sudoración aparece junto con dolor o presión en el pecho, falta de aire, náuseas, desmayo o sensación intensa de debilidad, busca atención médica de emergencia.

Identificar la causa permite encontrar la forma adecuada de controlar la sudoración.

 

Fuente: Mayo Clinic