Según los expertos, las bayas son una de las frutas que las personas deberían consumir con mayor frecuencia para cuidar su salud intestinal. Las moras azules, las frambuesas y las zarzamoras son especialmente ricas en fibra y polifenoles, compuestos que las bacterias intestinales beneficiosas pueden aprovechar.
Las bayas congeladas son muy prácticas, ya que puedes añadirlas fácilmente a tu batido matutino. Asimismo, se conservan mejor en el congelador y son igual de nutritivas que las frescas. Los médicos señalan que las bayas antes citadas deben formar parte de una dieta habitual, ya sea en yogur, avena o como tentempié durante la semana.
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Diversas investigaciones sugieren que los alimentos ricos en polifenoles, como las moras azules, las frambuesas y las zarzamoras, pueden favorecer el desarrollo de bacterias beneficiosas como Bifidobacterium y Faecalibacterium. Estas bayas también se asocian con patrones favorables de la microbiota intestinal en general.
Las frambuesas y las zarzamoras son particularmente útiles si se busca incrementar la ingesta de fibra, ya que contienen más fibra por porción que muchas otras frutas.
Fuente: Very Well Health







