-Legumbres
Las legumbres son una excelente fuente de fibra y magnesio, dos nutrientes que favorecen la digestión. Estas contienen ambos tipos de fibra: soluble e insoluble. La fibra soluble ralentiza la digestión, lo que permite una mejor absorción de nutrientes, mientras que la fibra insoluble aumenta el volumen de las heces, previniendo así el estreñimiento.
Asimismo, son fuente de almidón resistente, que no se digiere en el intestino delgado. Al llegar al colon, el almidón resistente es fermentado por las bacterias intestinales y transformado en ácidos grasos de cadena corta. Dichos ácidos grasos fortalecen la pared intestinal, lo que puede mejorar la salud digestiva en general.
Puedes usarlas en:
- Ensaladas
- Tazón de cereales
- Tacos
- Platos de pasta
- Como guarnición
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-Semillas de chía
Las semillas de chía aportan más del 10% del valor diario recomendado de fibra, que ayuda a mantener la sensación de saciedad por más tiempo y desempeña un papel fundamental en la digestión, contribuyendo al buen funcionamiento del sistema digestivo.
Al consumirlas, las semillas de chía forman una sustancia gelatinosa que ayuda a ablandar las heces y favorece la regularidad intestinal.
Cómo usarlas:
- Añádelas a tazones de desayuno, ensaladas y licuados para un aporte nutricional extra.
- Úsalas en recetas de repostería como muffins, pan o hot cakes.
Las semillas de chía también se pueden utilizar para espesar salsas o como aglutinante en lugar de huevos para una versión vegana de tu receta favorita. Simplemente mezcla una cucharada de semillas de chía con tres cucharadas de agua y deja reposar durante 15 minutos hasta obtener una consistencia gelatinosa.
Como las semillas de chía se expanden al remojarlas, ajusta las porciones según sea necesario.
Fuente: Very Well Health







