La principal preocupación sobre el consumo excesivo de sal radica en su impacto en la presión arterial y el corazón. Esto se debe a que la hipertensión arterial obliga al corazón a trabajar más para bombear sangre al resto del cuerpo.
Con el tiempo, esto puede provocar que la cavidad inferior izquierda del corazón, llamada ventrículo izquierdo, se engrose y se vuelva más rígida, lo que provoca una afección denominada hipertrofia ventricular izquierda (HVI). Asimismo, provoca el agrandamiento del corazón, conocido como cardiomegalia.
A esto se suma que la hipertensión arterial causa pequeñas fisuras en las paredes de los vasos sanguíneos, que el cuerpo intenta reparar con células endoteliales adicionales. Lo anterior ocasiona que las arterias se engrosen y se vuelvan más rígidas, permitiendo la acumulación de depósitos de grasa en las paredes arteriales, dando como resultado una afección llamada aterosclerosis.
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La hipertrofia ventricular izquierda (HVI), la cardiomegalia y la aterosclerosis también se asocian con un mayor riesgo de:
- Enfermedad coronaria (EC)
- Infarto de miocardio
- Infarto cerebral
- Insuficiencia cardíaca congestiva
- Arritmia cardíaca (ritmos cardíacos anormales)
El corazón no es el único órgano afectado por el exceso de sodio. Otras posibles complicaciones a largo plazo incluyen:
- Osteoporosis (se presenta cuando el exceso de sodio promueve la excreción excesiva de calcio en la orina)
- Cálculos renales (causados por la acumulación de calcio en los riñones)
- Enfermedad renal crónica (ocurre por el aumento de la presión arterial, que puede dañar los riñones)
- Cirrosis (causada por la acumulación excesiva de líquido, que contribuye a la cicatrización del hígado)
RECUERDA: Cuidar el consumo de sal es fundamental para prevenir las enfermedades antes citadas. Para ello, evita los alimentos ultraprocesados, los refrescos y los aderezos con el sello «EXCESO SODIO»; sustituye la sal por especias, hierbas, ajo, pimienta o limón; prueba la comida antes de añadirle sal y consume alimentos frescos y naturales.
Fuente: Very Well Health







