Cuando estés en tu descanso de almuerzo o comida en el trabajo, en lugar de comer frente a la computadora mientras revisas tu teléfono y respondes correos electrónicos, tómate un descanso y realiza alguna actividad física. Regresarás al trabajo sintiéndote renovado(a), revitalizado(a) y con mayor capacidad de concentración para el resto del día.

Ya sea que salgas a caminar a paso ligero, andes en bicicleta, nades o vayas al gimnasio durante una hora, cualquier tipo de ejercicio te ayudará a romper la monotonía del día y te motivará para las horas restantes en la oficina.

Un estudio realizado con más de un millón de personas reveló que realizar actividad física durante al menos una hora al día puede reducir el mayor riesgo de muerte asociado con estar sentado durante 8 horas diarias.

Las personas que pasaban sentadas dicho tiempo pero eran físicamente activas mostraban menos probabilidades de tener un mayor riesgo de muerte prematura, en comparación con las personas que se sentaban menos horas pero eran inactivas.

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Los trabajadores que dedican tiempo a la actividad física también tienen menos probabilidades de desarrollar deterioro de la salud mental, como síntomas de depresión y agotamiento, que quienes no hacen ejercicio.

Las personas que realizaron actividad física durante 4 horas a la semana tuvieron la mitad de probabilidades de experimentar problemas de salud mental, en comparación con las personas sedentarias.

Independientemente de cómo abordes la actividad física durante tu jornada laboral, es importante recordar que cualquier movimiento, aunque sea de 10 minutos, es mejor que permanecer inmóvil.

Para lograrlo, comienza poco a poco con una caminata rápida de 10 minutos al día y procura realizar tres caminatas rápidas de 10 minutos, o 30 minutos de actividad física moderada, 5 días a la semana.

 

Fuente: Medical News Today