Aunque el atún es una excelente fuente de proteínas, omega-3 y otros nutrientes clave, quizás debas limitar su consumo, ya que puede contener mercurio. Este metal pesado puede acumularse en el cuerpo con el tiempo.

La cantidad «segura» depende de tu constitución y del tipo de atún que consumas (ya que los niveles de mercurio varían entre especies).

De acuerdo con las recomendaciones de expertos en salud alimentaria, es importante que limites tu consumo de la siguiente manera:

  • Atún claro enlatado (listo): de 2 a 3 porciones por semana
  • Atún blanco enlatado (albacora): 1 porción por semana
  • Atún aleta amarilla o rojo fresco: 1 porción por semana

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Tales pautas son particularmente importantes para niños de 1 a 11 años de edad, así como para las mujeres embarazadas o que se encuentran en período de lactancia. Consulta con tu pediatra u obstetra/ginecólogo para determinar el tamaño adecuado de la porción.

El atún de ojos grandes o “patudo” posee un contenido de mercurio bastante elevado y debe ser evitado tanto por adultos como por niños.

 

Fuente: Very Well Health