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Las semillas de chía son un superalimento rico en ácidos grasos omega-3, proteínas y fibra, entre otros nutrientes. Consumirlas regularmente puede ayudar a mejorar la salud general de la piel.

A continuación te mencionamos dos razones para comerlas y cuidar tu salud cutánea:

1. Hidratan y ayudan a retener la humedad

Varias investigaciones sugieren que las semillas de chía pueden ayudar a hidratar la piel.

Los ácidos grasos omega-3 presentes en ellas se combinan para formar vitamina F, que desempeña un papel clave en el mantenimiento de la salud de la piel y el fortalecimiento de la barrera cutánea. Se están realizando estudios para desarrollar versiones concentradas de esta sustancia a partir del aceite de semilla de chía.

Además de las propiedades hidratantes del citado aceite, las investigaciones sugieren que su capacidad para retener la humedad también puede aprovecharse con fines farmacéuticos y cosméticos.

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2. Ofrecen propiedades antienvejecimiento

Los antioxidantes presentes en las semillas de chía benefician la salud de la piel al proteger el cuerpo de contaminantes e irritantes conocidos como radicales libres. Con el tiempo, las moléculas inestables de radicales libres pueden dañar las células y contribuir al envejecimiento. El uso interno y tópico de las semillas de chía, en particular del aceite de chía, puede ayudar a combatir tales cambios.

 

Fuente: Very Well Health