Gastritis, Obesidad y nutrición
Las chufas (Cyperus esculentus) son ricas en fibra, vitaminas, minerales y otros nutrientes, ofreciendo diversos beneficios para la salud. Se consideran un superalimento y se cultivan principalmente en España.
Concretamente, son tubérculos comestibles (estructuras que crecen bajo tierra) y no verdaderos frutos secos.
Una porción de 28 gramos de chufas contiene aproximadamente 10 gramos de fibra, lo que representa más de un tercio de la ingesta diaria recomendada. Su alto contenido de fibra favorece la digestión, aumenta el volumen de las heces y ayuda a prevenir el estreñimiento al promover la regularidad intestinal y apoyar a las bacterias intestinales beneficiosas.
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Las chufas aportan almidón resistente, que otorga beneficios prebióticos al alimentar a las bacterias beneficiosas del intestino, lo que mejora la digestión y protege contra bacterias dañinas.
Asimismo y como dijimos al principio, las chufas se consideran ricas en nutrientes, lo que puede contribuir a los esfuerzos para bajar de peso. Su alto contenido en fibra ayuda a controlar el apetito y a aumentar la saciedad, lo que las convierte en una opción saludable como refrigerio. Comer chufas puede promover una sensación de saciedad prolongada, lo que puede reducir la ingesta calórica general y contribuir a los objetivos de control de peso.
Fuente: Very Well Health







