Gastritis, Obesidad y nutrición
La fibra suele considerarse algo que todos deberíamos consumir en mayor cantidad y, para muchas personas, es cierto. Sin embargo, cuando aumentas la ingesta de fibra demasiado rápido o comes mucho más de lo que el cuerpo puede tolerar, esta puede causar síntomas incómodos. A continuación te desglosamos dos de estos síntomas:
1. Ruidos digestivos fuertes
El exceso de gases y líquidos que circulan por los intestinos puede ocasionar ruidos digestivos fuertes, conocidos como borborigmos. Estos ruidos son inofensivos, pero pueden ser incómodos o vergonzosos si ocurren con frecuencia.
Los ruidos digestivos frecuentes pueden ser una señal de que tu sistema digestivo tiene dificultades para procesar la cantidad o el tipo de fibra que consumes.
Conoce más: ¿Cómo influye la fibra en la salud metabólica?
2. Problemas de absorción de nutrientes
Un consumo muy elevado de fibra puede interferir con la forma en la que el cuerpo absorbe algunos nutrientes con el paso del tiempo, sobre todo minerales como hierro, calcio, zinc y magnesio. Dicho efecto varía según el tipo de fibra, la cantidad y la dieta en general, y no suele ser una preocupación importante para la mayoría de las personas que llevan una dieta equilibrada.
Si la absorción de nutrientes se viera afectada gradualmente y a largo plazo, las posibles señales podrían incluir fatiga persistente, falta de energía, uñas quebradizas o pérdida de cabello, calambres musculares o enfermedades más frecuentes.
Dichos síntomas tienen muchas causas posibles, por lo que los problemas persistentes deben ser evaluados por un profesional de la salud y no solo ser atribuidos a la fibra.
Fuente: Very Well Health







