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El mejor momento para almorzar y obtener energía de forma constante no tiene que ser una hora específica del día; pues suele ser de cuatro a cinco horas después del desayuno. Alguien que se despierta y desayuna a las 7 a.m. puede sentirse listo(a) para almorzar alrededor del mediodía, mientras que despertarse más tarde y comer la primera comida retrasa naturalmente el almuerzo.

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¿Por qué es ideal almorzar de cuatro a cinco horas después del desayuno?

Almorzar de cuatro a cinco horas después del desayuno se alinea con el ciclo natural del metabolismo de la glucosa:

  • Recargar energías con el almuerzo antes de que baje el nivel de azúcar en sangre ayuda a evitar síntomas de baja energía como la pereza o la confusión mental.
  • Este intervalo de tiempo se ajusta al ritmo circadiano (el reloj interno del cuerpo) para mantener los niveles de energía equilibrados a lo largo del día.
  • Almorzar demasiado pronto, o menos de tres horas después del desayuno, puede acumular carbohidratos y provocar una caída drástica de la glucosa en sangre más tarde.
  • Esperar demasiado puede causar irritabilidad, dolores de cabeza o provocar que comas en exceso a la hora del almuerzo.

 

Fuente: Very Well Health