La miel se puede combinar de forma natural con diversos ingredientes y alimentos cotidianos para crear combinaciones sencillas capaces de favorecer la digestión, el sistema inmunitario, la energía y el bienestar general.
El ajo es uno de esos ingredientes, mediante los cuales puede crearse miel de ajo. Esta se elabora combinando dientes de ajo enteros con miel y dejándolos fermentar en un frasco durante varias semanas o meses. Una vez fermentada, la mezcla puede usarse en recetas o consumirse directamente.
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Concretamente, combinar ajo y miel puede ayudar a:
- Mejorar la salud del corazón: El ajo permite reducir los niveles de colesterol y, en personas con hipertensión arterial leve, ayuda a reducir la presión arterial.
- Regular los niveles de azúcar en sangre: Estudios sugieren que el ajo puede potenciar los efectos de la metformina (un medicamento para reducir el azúcar en sangre en casos de diabetes) y estimular la producción de insulina. Cabe señalar que, aunque la miel es una fuente de azúcar, esta posee un impacto más leve en los niveles de azúcar sanguínea y puede ser una alternativa adecuada al azúcar refinado para personas con diabetes tipo 2.
- Aportar antioxidantes y otros compuestos beneficiosos: Tanto la miel como el ajo contienen propiedades antioxidantes, antibacterianas y antivirales.
Fuente: Very Well Health







