¿Sabrías qué hacer si presenciaras un ataque epiléptico?

Hoy, como cada segundo lunes de febrero, se celebra el Día Internacional de la Epilepsia, un evento que tiene como objetivo promover la conciencia sobre la epilepsia en más de 120 países, aumentar la visibilidad de la enfermedad y ayudar al público en general a comprender más sobre esta condición a menudo oculta.

Por ello, aquí te decimos la verdad sobre algunos de los mitos más comunes alrededor de la epilepsia:

Mito 1: Siempre se necesita una ambulancia si se presenta un ataque

Marcar al número de emergencias podría ser nuestra respuesta automática si vemos a alguien teniendo convulsiones, pero para lo que en realidad deberías usar tu teléfono es para anotar el momento exacto en que comenzó el ataque.

Una convulsión tónico-clónica es un tipo de crisis epiléptica que compromete todo el cuerpo, e implica pérdida de conciencia, rigidez muscular y caída de la persona al suelo seguida de movimientos bruscos. Si la convulsión no presenta lesiones, termina en menos de cinco minutos y no es la primera convulsión de la persona, es posible que no necesites llamar a una ambulancia.

Sin embargo, las siguientes son situaciones en las que definitivamente debes llamar al 911:

  • Si la convulsión continúa por más de cinco minutos o si la persona tiene múltiples convulsiones una tras otra.
  • Si es la primera vez que tiene una convulsión.
  • Si se han lastimado a sí mismos durante la convulsión.
  • Si tienes alguna duda sobre la seguridad de la persona.

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Mito 2: Cada ataque produce convulsiones

Aunque podemos asociar la epilepsia con ataques que involucran convulsiones, la realidad es que existen más de 40 tipos diferentes de convulsiones. En pocas palabras, una convulsión ocurre cuando la actividad cerebral normal se interrumpe repentinamente, causando una tormenta eléctrica interna.

Es esta pérdida repentina e inesperada de control lo que explica muchas de las ideas erróneas sobre la epilepsia. El área del cerebro afectada determina el tipo de ataque. Las convulsiones focales, por ejemplo, pueden causar miradas en blanco, parpadeo rápido o sensaciones emocionales o físicas intensas.

Mito 3: Las convulsiones no pueden poner en peligro la vida

Afortunadamente, la mayoría del tiempo las convulsiones transcurren sin incidentes. Desafortunadamente, en algunos casos, puede ocurrir muerte súbita inesperada por epilepsia (SUDEP, por sus siglas en inglés). Mantenerse libre de convulsiones a través de medicamentos y un plan de manejo es la mejor manera de reducir el riesgo de SUDEP, que es más común en los adultos jóvenes, especialmente en los hombres. Aunque sus causas no se comprenden completamente, puede deberse a una falla del sistema cardíaco, respiratorio o nervioso autónomo.

De las muertes anuales relacionadas con epilepsia, alrededor de la mitad se deben a SUDEP, mientras que las otras son causadas ​​por accidentes, lesiones, ahogamiento y, en casos raros, por convulsiones prolongadas que duran más de cinco minutos (lo que se conoce como estado epiléptico).

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Mito 4: Se deben evitar las luces parpadeantes

Las luces parpadeantes, estroboscópicas o intermitentes se asocian comúnmente con la epilepsia, pero la verdad es que sólo un pequeño porcentaje (del tres al cinco por ciento) de las personas con epilepsia se ven afectadas por la fotosensibilidad.

Incluso la mayoría de quienes son fotosensibles todavía pueden ver televisión y usar computadoras sin dificultad significativa.

Mito 5: Debes poner algo en la boca de la persona durante un ataque

Este peligroso mito se debe a la creencia errónea de que durante un ataque epiléptico las personas pueden tragarse la lengua o asfixiarse. Es físicamente imposible que alguien trague su propia lengua. Al insertar algo en su boca, la persona podría dañarse los dientes, pincharse las encías o incluso romperse la mandíbula, junto con el riesgo de que tú o quien quiera poner ese “algo” en la boca reciba una fuerte mordida.

En su lugar, quita objetos alrededor de la persona para evitar lesiones y colócala suavemente en posición de recuperación mientras proteges su cabeza cuando la convulsión se haya detenido.

Mito 6: La epilepsia te impide llevar una vida plena

La mayoría de las personas con epilepsia no se sienten desalentadas por la enfermedad y muchas logran sus objetivos, tanto en su vida personal como profesional. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la epilepsia es una condición individual y puede ser una discapacidad importante para algunos.

La estabilización o eliminación de la ocurrencia de las convulsiones a través de la medicación y el tratamiento significa que, para aproximadamente el 70 por ciento de las personas, el impacto de la epilepsia puede ser minimizado.

 

Vía: thejournal.ie