Escherichia coli (E. coli) es una bacteria que se encuentra en el medio ambiente, al igual que en los alimentos y los intestinos de personas y animales.

Muchas cepas son inofensivas, pero algunas pueden hacer que te enfermes gravemente, causando diarrea, infección del tracto urinario, enfermedades respiratorias y neumonía, según lo informan los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC).

Conoce más: ¿Por qué es importante poner atención a las infecciones vaginales?

Ciertas cepas producen una toxina llamada Shiga, que causa alrededor de 265,000 enfermedades, 3,600 hospitalizaciones y 30 muertes cada año en el país norteamericano, indican los CDC. Los adultos mayores, los niños pequeños y las personas con sistemas inmunes comprometidos son más vulnerables a las infecciones.

Para ayudar a prevenir la infección por E. coli, el CDC sugiere:

  1. Lávate bien las manos después de usar el baño o cambiar pañales, y antes de preparar o comer alimentos.
  2. Lávate las manos después del contacto con animales o sus desechos.
  3. Usa un termómetro para asegurar que los alimentos estén cocidos a la temperatura adecuada.
  4. Mantén limpio cualquier objeto que entre en la boca de los niños pequeños.
  5. Evita los productos lácteos no pasteurizados y el jugo no pasteurizado.
  6. Evita tragar agua de lagos, estanques, arroyos, piscinas y albercas «para niños» portátiles.

 

Vía: Health Day News