Si un bebé tiene pérdida de audición, puede afectar la capacidad del niño para desarrollar habilidades del habla, del lenguaje y sociales, según lo señalan los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC).

El primer examen de audición de un bebé se recomienda generalmente dentro del primer mes de vida.

Incluso si el niño pasa el examen inicial, los CDC recomiendan observar signos de pérdida auditiva. Estos signos pueden incluir:

  1. El niño no se sobresalta ante el ruido.
  2. El niño no recurre a la fuente de un sonido a los 6 meses de edad o más tarde.
  3. El niño no dice palabras sueltas, como “papá” o “mamá”, a la edad de 1 año.
  4. El niño gira la cabeza cuando te ve, pero no lo hace si solo lo llamas por su nombre.
  5. El niño parece escuchar algunos sonidos, pero no otros.

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La mayoría de los niños oyen y escuchan sonidos desde que nacen. Aprenden a hablar imitando los sonidos a su alrededor y las voces de sus padres y de las personas que los cuidan. No obstante, esto no ocurre con todos los niños. Entre dos y tres niños de cada 1,000 nacen con una pérdida de audición que puede detectarse en uno o ambos oídos. Otros pierden la audición más adelante en la niñez. Es común que los niños que tienen una pérdida de audición no desarrollen el habla y el lenguaje tan bien como los niños que pueden oír. Por ello, es importante que detectes los signos de pérdida de audición lo más pronto posible.

 

Vía: Health Day NewsNIH – National Institute on Deafness and Other Communication Disorders